
Hola de nuevo a
tod@s.
Esta entrada es muy distinta de lo que se puede esperar de mí, de mis trabajos habituales.
Cuando empecé a ver trabajos de patchwork quedé prendada de todo ellos y me entró una especie de gusanillo y ganas de coger aguja, hilo y dedal y ponerme manos a la obra.
El empujoncito me lo dió mi hijo cuando un buen día me dá un montón de camisas, nada menos que 7 y me dice que ya no las quiere, a mí casi me dá algo, porque algunas estaban nuevas. Entonces me dije, "no las quieres como camisas, pero las vas a tener como colcha". Estas telas, más otras que yo tenía y alguna que compré, ya tenia la
materia prima.

Luego compré un par de revistas de patchwork para ver "cómo meterle mano" a este proyecto. Patrones en acetato, cortar telas y... empezar.
"La madre del cordero", !QUE TRABAJAZO!. He tardado un montón de tiempo y he quedado "harta" de tanto coser, porque todo va cosido a mano excepto los bordes externos que van cosidos a máquina.
Cómo os admiro a las que haceis esos trabajos de patchwork maravillos.
La verdad que puesta en una cama queda muy bonita, al menos a mí me lo parece.
Lo malo es que me han sobrado un montón de telas y me temo que seguiré haciendo cosas.
A vosotras, las experimentadas en patchwork, Paloma, Robledo y Rosa (por órden alfabético), no seais muy críticas con este mi primer trabajo.
A
tod@s espero que os guste y muchas gracias por vuestras visitas y comentarios.
Besos.